La pesadilla continúa...

Nuestro sitio para dormir en migración hondureña
Nuestro sitio para dormir en migración hondureña

Dormir en migración me fue bastante difícil, llegaron trailers durante toda la noche y a los camioneros parece que les gustó mucho la Zaigua porque no había uno que no fuese a recargarse y platicar ahí con otro, al lado de nuestras cabezas.

                Por la mañana lo primero que hicimos fue a dar de baja nuestra estancia en Honduras (una vez más), pero el hombre que nos atendía, que era el mismo que nos atendió ayer, nos dijo que primero nos asegurásemos de que íbamos a poder ingresar a Nicaragua y entonces regresáramos a cancelar el permiso de Honduras. Bastante lógico.

 

Nos dirigimos a Nicaragua, preocupados de que no hubiesen cambiado el turno y los oficiales fueran los mismos que ayer. Para nuestra muy mala surte, nos topamos que justo quien nos negó la entrada ayer, seguía en turno en una de las tres ventanillas. Nos formamos y otro oficial recibió nuestros pasaportes, se puso de pie y salió de la oficina hacia donde nosotros estábamos y nos dijo “ustedes no pueden entrar, ya se dio la orden desde ayer de que no se les permitiera pasar”. Preguntamos por qué, y respondió que ayer ya nos habían dicho el motivo, le dijimos que no, que nadie nos había explicado absolutamente nada. La situación comenzaba a ponerse tensa otra vez. El oficial R. Guillen, nos dijo que el Capitán había dado la negativa (el Capitán resultó ser el hombre que nos atendió ayer) ya que portábamos una cámara de video (GoPro) y no teníamos credenciales de periodista.   Después de eso nos pidió que nos retiráramos y dijo que ya no nos atenderían, solo escucharían a las embajadas.

 

David habló a la embajada española, fue algo breve, les explicó la situación y ellos le pidieron 15 minutos para revisar la situación. Luego me tocó a mi, marqué a la embajada mexicana en Managua, después de levantar el teléfono ya en el área consular, el hombre que me atendió ,me preguntó mi nombre, fecha y lugar de nacimiento, lugar de residencia y teléfono de mis padres.   Cuando terminó el cuestionario expuse la situación por la que estaba pasando, entonces él me preguntó con quién viajaba, “con mi novio”, “cómo se llama? De dónde es? “. Una vez más traté de explicar lo que sucedía, le dije que estábamos retenidos entre un país y otro y que Nicaragua no nos permitía el paso sin razón aparente.   “Estas ahí en muy mal momento, hace unas dos semanas fueron detenidos 3 convoyes de Televisa, estaban en manos de narcotraficantes mexicanos haciéndose pasar por periodistas que intentaban ingresar a Nicaragua justo por el punto fronterizo en el que tú estas (Las Manos) ”.

 

Todo estaba claro.  Al igual que como habíamos hecho antes con los oficiales y el Capitán, expliqué a mi consulado que nosotros estamos haciendo un documental “Se llama Zaigua Through the Americas, esta todo en internet, no tengo credenciales porque es independiente, qué puedo hacer?”. Mi GRAN sorpresa fue la respuesta del hombre: “Mira la verdad es que necesito que me envíes un correo electrónico explicando la situación para poder revisarlo, es muy mal momento, además ¿cómo se yo si realmente eres mexicana? Yo te puedo decir que soy Juan Pérez, ¿tu me creerías?”. No sabia si gritar, llorar o qué! Eso debía ser una broma, la situación entera era una pesadilla, no podía estar pasando. Lo interrumpí (no tengo idea de qué estaba diciendo porque mi cerebro bloqueó todo después de la ultima cosa que logré entender) y le dije “creo que no me expliqué bien…. ¿De dónde quieres que te envíe un correo electrónico? ESTOY RETENIDA EN LA FRONTERA! No hay internet, dormimos en migración! ¿Cómo que no sabes si soy mexicana? ¿Por qué crees que estoy hablando a la embajada de México? ¿Por qué no revisas mi numero de pasaporte?”, “ Ah! Es cierto, dame tu numero de pasaporte”, se lo di y entonces me dijo que no podía comprobar que ese era mi pasaporte, mis papás debían enviar mi acta de nacimiento a Managua para que él pudiera constatar que yo si era quien decía ser. Su ineptitud me sobrepasó, dejé de escucharlo y trate de explicarle a David lo que pasaba. Su última petición fue hablar con un oficial Nicaragüense (yo no podía creerlo, le acababa de decir que no me dirigían la palabra y él quería que los trajese a la caseta telefónica y los pusiera al teléfono). David corrió a tratar de traer a alguno, para nuestra suerte estaba uno cerca, un hombre del nuevo turno. Entró a la caseta, le di el teléfono y le dije que era de mi embajada.   Me preguntó cuál era el problema y luego se puso a hablar con mi consulado.

Se presentó como el Sargento Nelson (no escuché su apellido); era muy sereno, un hombre moreno, alto, ya de unos 50 años. Colgó y me pidió que lo siguiera a migración que vería qué se podía hacer. Lo siguiente que me dijo fu que mi embajada estaba hablando con la directora de migración, y que el problema era la falta de credenciales de prensa ya que portábamos una cámara (su gesto y tono nos dejo saber que ni él se explicaba tal situación, ya que era una necedad). Esperamos bastante y cuando él aparecía solo me decía que estuviera tranquila y esperara. Tiempo después me llamaron a ventanilla, quienes antes se negaban a dirigirnos la palabra ahora se portaban cordiales y atentos, uno incluso me dijo “pasa mi amor”. Me dirigieron a la pequeña oficina, donde pasaron tantas horas “revisando” nuestro caso. Me pidió que me sentase y comenzó “Mire Zairita (Mi nombre es Zaira) la dirección de migración nicaragüense decidió darle el permiso de entrar al país, disculpe lo de antes pero… pues ya sabe como van estas cosas”.

 

En ventanilla pagamos el impuesto de turismo, nos dieron nuestros recibos y dieron de alta los pasaportes en el sistema. El Sargento Nelson se despidió, y nos deseó buena suerte.

                Regresamos Honduras caminando (la Zaigua estaba frente a migración nicaragüense), pedimos que dieran de baja nuestros pasaportes y el hombre que nos había atendido antes dijo que se le había olvidado que debíamos pagarle 120 Lempiras. Cuando entramos a Honduras el personal de migración nos aclaró que sólo había que pagar a la entrada y que no debíamos pagar nada la salida. El hombre que dijo llamarse Jesus Bermudez y su compañera Claudia Ramirez insistían en que aquella oficina de migración nada tenía que ver con la de Las Manos, “Son diferentes”. 

 

Fuimos con la Policía Nacional, que esta al lado, le explicamos a un oficial el timo que querían hacernos. Cuando el tal Jesús vio que el Policía se dirigía hacia él (ya que en efecto el policía nos dijo que no debían cobrarnos nada) salió de la oficina y nos llamó “shht shht, venga, démelos démelos! Por eso fue que tuvieron problemas en Nicaragua, de seguro cuando le dijeron que había que pagar los 12 dólares (de entrada) ustedes se alteraron y se pusieron así de agresivos, por eso no los dejaron entrar” Mientras decía sus tonterías ponía los sellos en los pasaportes (era lo único que me importaba). David le pidió que dejase de meterse en cosas que no le incumbían y de las que ni idea tenía; el hombre siguió su retahíla. Mientras la mujer volteó a verme con gesto de burla y me dijo “Si, mejor no viajar, si no tienen pisto (dinero) mejor quédense en su casa”.  Nos fuimos de allí mientras los oficinistas seguían lanzando insultos y tonterías. Agradecí al policía y cruzamos a Nicaragua.

 

Por fin en la Zaigua, listos para salir de ese infierno, tratamos de encenderla y nada… La camioneta no encendía, no teníamos idea por qué. David fue por un mecánico que estaba en la zona. El hombre tampoco supo que pasaba, la solución que dio fue empujarla mientras uno trataba de encenderla. Funcionó.

 

Logramos encender la Zaigua, ya nos íbamos cuando nos detiene un oficial y nos dice que el Capitán había dado orden de que no se nos dejase pasar de ese punto. Era insólito, le mostramos los pasaportes (ya dados de alta), el pago del ingreso, el pago de la fumigación y el permiso del vehículo. Dijo que NO, “el Capitán dio la orden de que no los dejáramos pasar”. De pronto apareció el Sargento Nelson y ordenó que nos permitieran entrar. Una vez más se lo agradecí. Después de una revisión a la Zaigua logramos ingresar a Nicaragua, física y mentalmente acabados.

                Queríamos alejarnos de la frontera lo más posible, comenzamos camino hacia Estelí. Después de 40 minutos en la carretera vimos un terreno muy grande rodeado de arboles, ahí estaban un RV y una Combi Westfalia, decidimos parar, a David se le ocurrió que quizá podían ayudarnos con lo de la falla mecánica. En la Westfalia estaba una pareja, ambos como de mi edad, el chico nos recibió sonriente, ambos son de Québec. Para nuestra sorpresa él es mecánico y se ofreció a revisar la Zaigua. Parece ser que el starter o el alternador ya no sirve y hay que buscar la pieza.

 

Ellos han estado parados en este punto las dos últimas semanas ya que a su Combi se le descompuso la bomba de agua y están esperando que llegue el repuesto.

 

Es bastante gracioso porque parecen nuestra versión canadiense, después de conocernos comenzamos a mostrarnos nuestras “casas”. Ellos tienen cocina integrada y ventiladores! Al menos lo de los ventiladores lo copiaremos. Por fin el día empezaba a componerse.

              

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Comentarios: 15
  • #1

    Roo (jueves, 20 septiembre 2012 00:25)

    SSSS qué buena historia, ánimo!!! Qué contrastes. Un gran abrazo a ambos.

  • #2

    Yoan (jueves, 20 septiembre 2012 07:52)

    Je je .... Es el precio que hay que pagar al ser extranjero en países altamente corruptos ..... Todo lo bueno e incluso lo malo, sumamente enriquece .... Seguir disfrutando de vuestra gran aventura, y gracias por hacernos partícipes ... Aleeeee

  • #3

    Hilda (lunes, 24 septiembre 2012 00:18)

    ANDREA Y DAVID armense de paciencia y hagan caso del consejo del Sargento Nelson muestrense serenos y no pierdan la calma, recuerden que les faltan varias fronteras y en ellas siempre van aencontrar ese tipo de personas.¡Cuidense y sigan disfrutando y mostrandonos esos lugares tan bonitos.!!!

  • #4

    Zaigua (domingo, 25 noviembre 2012 13:18)

    Gracias madre! Me hace falta ser mas paciente jeje

  • #5

    David (miércoles, 13 noviembre 2013 15:12)

    Estoy leyendo su blog y lamento mucho que hayan sido tratados de esta forma en una de las fronteras, realmente triste que en este país de delincuentes que es Nicaragua los hayan tratado tan mal. Por otra parte me alegra que hayan recogido buenas impresiones de mi país, Colombia, suerte en el resto de su viaje.

  • #6

    FMT (jueves, 19 diciembre 2013 02:18)

    CUANTOS CENTRO-AMERICANOS SON ASESINADOS EN MEXICO? DECENAS! VIOLAN A LA MUJERES, LES QUITAN LOS ORGANOS...MEJOR DICHO! RESPETEN!

  • #7

    Roberto (sábado, 21 diciembre 2013 08:28)

    Mucha Suerte, me gusto su vivencia... los mejores deseos!!!

  • #8

    wilfredo (domingo, 03 agosto 2014 19:00)

    Oye colombiano como te atreves al hablar de mi pais Nicaragua es mas delincuente tu gente si te mencionara lalista de lo que son uds. no terminaria lo otro es cada frontera tiene sus reglas es facil de apunta pero no sin saber el porque> tu sabes cuantas personas regresan del los aeropueRtos de USA?

  • #9

    Allan (miércoles, 24 septiembre 2014 18:23)

    Increíble historia. Lo del tema de la embajada mexicana en Managua no tiene perdón de Dios, se supone que están ahí para ayudar, no para complicar, que es lo que mejor saben hacer,

  • #10

    juan sanchez (martes, 28 octubre 2014 07:39)

    tu comentario de si son o no terroristas Uds, creo que exaspero al oficial nicaraguense.
    Respetos guardan respetos. Te hubieses ahorrado ese comentario y pasabas sin inconvenientes.
    De todos modos, excelente tus videos.

  • #11

    Juan Ramon (lunes, 10 noviembre 2014 05:48)

    Saludos desde Argentina. Hermosa aventura. lastima los problemas que tuvieron, pero me alegro que pudieron llegar hasta los confines de mi pais. Espero que su estadia en Argentina haya sido agradable y que no hayan tenido problemas con migracion y aduana. Saludos.

  • #12

    Zaigua (martes, 11 noviembre 2014 17:24)

    Juan Ramón, en Argentina estuvimos casi 8 meses y cruzamos su frontera varias veces con Chile, Uruguay, Paraguay y Brasil y nunca encontramos una situación como esta, en nuestra experiencia buena profesionalidad. Saludos.

  • #13

    Xavier (viernes, 05 diciembre 2014 07:50)

    Creo señores que su vivencia fue mas una aventura en la cual creo tuiveron problemas donde los hayan tenido mas que todo por la improvisacion, nunca ustedes debian identificarse como periodistas sin serlo, cualquier pais que ha pasado una situacion con periodistas falsos que aparte llevaban 20 millones de Usd en sus vehiculos y precisamente venian de Mexico cualquier pais debe tomar precaucion, asi que creo que les falto leer un poco y saber manejarse con discrecion y no hacerse los bonitos viajeros en una combi ignorando, tramites, culturas y seguridad de los paises y las de ustedes tambien, aun asi creo que tuiveron suerte en su aventura y me parece que de volver a hacerlo pasaran de volada sin problemas porque siempre aprendemos de los errores y respetando el entorno se nos respeta tambien, no se trata si es un pais centroamericano o europeo, quizas ese es el gran problema de los latinos que entre nosotros mismos nos autodestruimos como hermanos, asi que saludos y se que en la proxima todo ira bien.

  • #14

    Zaigua (viernes, 05 diciembre 2014 11:40)

    Xavier, todo fue un cúmulo de circunstancias, falta de información por nuestra parte y falta de profesionalidad por parte de los funcionarios que nos atendieron que no nos explicaban el motivo por el cual nos negaban la entrada. Por cierto, Andrea es periodista y si tenemos que regresar lo haremos sin ningún problema y con más experiencia, saludos.

  • #15

    Luis Saleme (lunes, 25 enero 2016 00:16)

    Vi el video y leí atentamente la situación que pasaron. No estoy de acuerdo con su percepción. De manera muy vanal sacan conclusiones en función de situaciones personales sin dimensionar que están atravesando fronteras históricamente complicadas. Honduras de un lado, es un país altamente peligroso por ser paso natural del tráfico de drogas. Por otro lado, Nicaragua sin ser peligroso pero si con fuerte presencia de ideas comunistas.
    Conozco ambos paises ya que tengo trato con su gente como servidores publicos hasta ciudadanos comunes. Mi opinión tiene sustento.
    A diferencia de uds. crucé la frontera en sentido Nicaragua-Honduras y particularmente mi problema fue que no tenía puesta la vacuna contra la fiebre amarilla ni por supuesto el "cartón amarillo ", requerimiento que hace Honduras a ciudadanos de ciertos paises (Grave error por mi parte no informarme antes). En esa oportunidad viajaba en Bus (TransNic) en la oficina de Honduras me atendieron amablemente las mismas personas que atendieron a uds. Inclusive me ofrecieron su cama y comida. Pero ellos cumplieron su función. Nada podía decir, ya que el que estaba en falta era yo.
    Pase toda la noche hasta que pude regresar a Nicaragua. Mientras estuve ahí, los camioneros también me ofrecieron comida y si quería dormir.
    Rescato el comentario que hizo Xavier.

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