Ya vuelvo a ser yo...

Hoy puedo escribir de nuevo. En una semana, que ha parecido un mes, he tenido un progreso enorme. Puedo caminar y sentarme sin ayuda y sin querer llorar de dolor a cada movimiento. Mi mano izquierda (la que puedo usar) ha ganado habilidad, al menos ya no se me cae la comida del tenedor.

 

He pensado bastante en esto de la fractura, es solo un hueso roto… va sanar! Y me he repetido eso muchísimas veces pero aun así me he sentido frustrada y con miedo.  En un principio el dolor era tanto que lo único que me interesaba era saber dónde estaba la cama y mi pastilla para el dolor; luego vi mi pecho, el lado derecho estaba sumido, solo era perceptible la mitad de mi clavícula (la sana) y me asusté, pensé que estaba empeorando, sopesé la opción de regresar a mi casa, con mi familia.  Todo era miedo (sigue siéndolo), me preocupa que el hueso no este en su posición, o no poder usarlo como antes. Los médicos y otras cinco personas que han tenido esta fractura me han dicho que todo estará bien, “así es al principio, luego te vas a reír de esto, yo me caí de la moto/caballo/un techo/me dieron un tiro/estaba esquiando”. 

 

Creo que la peor parte es la de no poder hacer nada por mi misma, entre miles de cosas más David tiene que peinarme (lo cual es el peor de los martirios), lavar mi cabello (un poco menos caótico que peinarme) y hasta ayer, él era quien me acostaba y ayudaba a levantarme de la cama  y aun así era bastante doloroso. Esto ha puesto nuestra paciencia a prueba y nos ha ayudado a demostrarnos que podemos superar obstáculos siempre y cuando nos tengamos en cuenta el uno al otro.

                


 

Peinaos pa'tras
Peinaos pa'tras
San Jerónimo y la procesión
San Jerónimo y la procesión

Aprovechando que ya puedo caminar más (y más de prisa), nos fuimos con Paolo y Aris a ver la procesión que se hace por San Jerónimo, a quien se le conoce aquí en León como el santo patrono de los borrachos, y efectivamente lo es.   Nos habían comentado que era una procesión de gays y travestis, a quienes aquí llaman “cochones”, pensamos que sería algo bastante divertido y queríamos unirnos a la fiesta. Al llegar a la zona por la que pasaba la procesión nos dimos cuenta de que se trataba de algo distinto, lo primero que vimos fue a un grupo de cinco hombres rodeando a otro que estaba inconsciente de borracho tirado en la calle (parecía que a los demás no les faltaba mucho para terminar igual). 

 

Nos acercamos a la procesión y nos dimos cuenta que mucha gente estaba en un estado de embriaguez tan grave que sorprendía que pudieran caminar.  Había desde niños hasta ancianos, en medio de los empujones, el calor y mucho alcohol.  Yo no quise arriesgarme a un empujón que me mandara del nuevo al hospital, así que me quedé de espectadora detrás de un carrito de elotes.  David entró a la procesión para tomar fotos y grabar un poco, en uno de los videos se ve a dos grupos que comienzan a pelear alrededor de él, después de eso se salió de entre la gente.  Seguimos el revuelo hasta la catedral que era el destino final del santo, entre vendedores, gente emocionada, música de tambores, personas en el piso, flores, gente herida y botellas de ron la Joyita (un litro cuesta C 40 = menos de 2 dlls), la mayoría de los hombres que tenían ron se lo tomaban directamente de la botella a grandes tragos.

 

 

San Jerónimo entró a la catedral y rápidamente cerraron las puertas a la procesión.

Entre la gente perdimos a Paolo y a Aris, decidimos salir de ahí y alejarnos un poco, cada vez había mas personas heridas y/o en el suelo.  David le preguntó a un hombre que llevaba a su niño en los hombros y estaba dentro del rejuego, que si no le parecía algo peligroso, “umh no…”, ¿y con el niño? “Solo hay que alejarse un poco mas”. 

 

Por la tarde me dediqué a cocinar (ahora que puedo).  David tuvo clase, así que yo estuve a cargo de la cena: Berenjenas rellenas de carne y queso, al horno.  Fue algo agotador ya que solo puedo utilizar una mano, pero al parecer salieron bien jajaja.

 

 

Fue un día largo, me siento bastante contenta de poder hacer más cosas. Pero como me dijo el médico: la clave de la recuperación es la paciencia  =)

 

 

Andrea

 

Escribir comentario

Comentarios: 0

Buscar en Zaigua:

Google:  Yahoo:  MSN:
English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified