Que bueno que nos volvimos a ver

O en Zipaquirá hace menos frío que en Chiquinquirá o nos estamos acostumbrando poco a poco a temperaturas más bajas. Es posible que, hoy, al dormir en el centro de la ciudad el frío se siente menos pero lo que es cierto es que nos hemos levantado menos agarrotados que ayer.

La mañana se nos fue rapidísima trabajando en la computadora y visitando un poco la ciudad. Alrededor de las 14:00 nos fuimos hacía La Calera en donde nos íbamos a encontrar con nuestros amigos Julián, Cesar y Ángela. A ellos los conocimos en Taganga cuando estábamos vendiendo tortillas, de hecho fueron de nuestros primeros clientes. Pasamos un rato muy agradable y quedamos en volver a vernos otra vez cuando llegáramos a Bogotá, una historia zaigüera.

 

A pocos kilómetros de salir de Zipaquirá nos encontramos con el parque Jaime Duque, en realidad no teníamos mucha información sobre este parque temático, solo que era uno de los lugares preferidos por los capitalinos para pasar un buen rato durante el fin de semana.

Nos estacionamos y después de hablar con Uriel, unos de los encargados del parque, nos permitieron la entrada para que lo conociéramos más a fondo.

 

El parque se inauguró en 1983 gracias a los esfuerzos de un soñador, Jaime Duque Grisales. Don Jaime fue uno de los pilotos más reconocidos en la historia de la aviación colombiana y una vez retirado se consagró al servicio de la comunidad. Sin ninguna ayuda oficial ni particular donó y construyó diferentes obras, una de las cuales es el parque Jaime Duque. El objetivo de éste parque es estar al servicio de todos los colombianos que puedan divertirse al mismo tiempo que aprenden de historia, biología, geografía...  Por eso en el parque se puede encontrar desde una réplica a escala del Taj-Mahal hasta uno de los mejores zoológicos de toda Latinoamérica. La labor del parque no acaba aquí ya que con sus beneficios apoya a niños enfermos y con discapacidad, promueve programas educativos y atiende a adultos mayores desvalidos.

 

 

 

 

Para tener una buena idea del parque nos montamos en el tren panorámico. Pudimos observar diferentes animales en el zoológico (es el zoológico que hemos visto hasta ahora con mayor espacio para los animales), un castillo medieval, el jardín de los dinosaurios y otras atracciones. Nos pareció un lugar interesante para pasar un día que se puede disfrutar a partir de COL$12,000.

 

Desde el parque Jaime Duque nos dirigimos a Sopó, un pequeño pueblo de montaña en donde se puede visitar la Plaza de Los Tibas o  volar en parapente entre otros atractivos turísticos. Dimos un paseo por el centro, nos llovió (ya ni nos acordábamos de este fenómeno climatológico) y nos metimos en una cafetería a esperar a que pasara la tormenta.

 

Sopó
Sopó

A las 20:00 nos fuimos de Sopó y en unos 40 minutos llegamos hasta la Calera. En la plaza principal nos estaban esperando Julián, Cesar y Ángela. Fue muy agradable volver a encontrarnos con nuestros amigos y compartir historias de viaje (ellos estuvieron viajando en moto durante tres semanas por Colombia). Nos invitaron a cenar y nos fuimos hasta su casa, viven en una finca en lo alto de la Calera. El frío se comenzó a sentir y nos tomamos un agua de panela caliente. Seguimos charlando hasta la medianoche, nos acomodaron en un apartamento en la parte de arriba de la casa de Julián y aquí vamos a pasar la noche bien arropados. Ya tenemos ganas de despertarnos y ver el paisaje, intuimos que toda esta zona va a estar muy linda, mañana lo comprobaremos.

 

David

 

 

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