mié

12

jun

2013

El lugar del Caballito de Totóra

Caballitos de Totora
Caballitos de Totora

Huanchaco, es en definitiva uno de los lugares que hasta ahora más me gustan de Perú: tranquilo, limpio, seguro y bonito. Ya nos a hacía falta un lugar así.   Encontramos nuestro lugar al lado de la comisaria en la calle principal.  El pueblo es pequeño así que podemos ir caminando a todas partes, por lo visto es un lugar frecuentado por turistas internacionales y la gente de Trujillo que tiene este lugar como una muy buena opción para pasar el fin de semana. 

 

Lo que lo hace más pintoresco de otros lugares en los que hemos estado son los “Caballitos de Totora”,  una pequeñita nave hecha de totora – varas delgadas que crecen en los humedales-, en las que los locales salen a pescar en el mar, sin que las grandes olas y la corriente les gane. 

 

El clima es frío, así que ni siquiera nos hemos acercado al mar, aquí quien surfea lo hace con traje de neopreno para mermar un poco la baja temperatura del agua.

 

Todo indica que pasaremos algunos días aquí.  Vamos a visitar la ONG CIADES; ellos trabajan con distintos proyectos en la zona, todos tienen como fin mejorar la calidad de vida de las personas de esta región, en especial de la Loma: un “asentamiento humano”, personas desplazadas del área de la sierra y la selva, que han llegado a las afueras de Huanchaco con poco o nada y han comenzado a construirse un nuevo futuro.

 

Hoy aproveché también para ir a la biblioteca, aunque sin shorts esta vez,  y pase un buen rato ahí leyendo mientras David se ponía de acuerdo con Fernando de CIADES para vernos esta tarde.   Fernando resultó ser una persona muy agradable y platicamos un buen rato con él, sentados en la banqueta de la comisaria.

 

Antes de que yo regresara de la biblioteca David conoció a una pareja que iba pasando en su Combi y se detuvieron a hablar con él.  La pareja tiene también una ONG, y el chico trabaja con Volkswagen así que ya tenemos más planes para los próximos días: visitar también la ONG deToño y Rachel –la pareja- y llevar la Zaigua a que  la revisen porque tiene un sonido en el motor que cada vez nos preocupa más.

 

El resto de la tarde disfrutamos de Huanchaco y de un café que compre en el malecón. Caminamos entre las calles y regresamos a la Zaigua a resguardarnos del frio.

 

Todo indica que los siguientes días serán bastante buenos.

 

Andrea

 

 

Escribir comentario

Comentarios: 0

Buscar en Zaigua:

Google:  Yahoo:  MSN:
English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified