Machu Picchu

Eran las 2.30 de la madrugada cuando sonó el despertador. David se levantó rápido y puso en la mochila lo que nos faltaba: la comida del día, sándwiches de pollo con aguacate. Me levanté y comencé a buscar la ropa que llevaría, abrigadora pero no tanto, porque la caminata me daría calor.

 

Salimos de la hidroeléctrica rumbo a Machu Picchu a las 3:00am en punto. El clima estaba algo frío, pero en cuanto comenzamos a caminar agradecimos el aire fresco.

 

Wilfredo, el chico del lote en el que dejamos la Zaigua, nos dio instrucciones para la caminata -“deben seguir la vía todo el tiempo, hasta que lleguen a Puente Viejo, ya frente a Machu Picchu, se ve clarito. Si ya tienen compradas las entradas [a MachuPicchu] no tienen porqué ir hasta Aguascalientes, les tomaría unos 40 minutos más de camino y no tiene caso”.

 

En efecto, no tenía caso ir hasta Aguascalientes –el pueblo más cercano a las ruinas-, pero nosotros no sabíamos que era una posibilidad no ir hasta allá. Wilfredo nos explicó que Puente Viejo es la salida del camino   que te lleva directamente a la entrada de Machu Picchu.

 

El primer –y muy corto- tramo de la caminata estaba aluzado gracias al alumbrado que corre junto a los edificios de le estación de tren y la hidroeléctrica. Apenas terminó ese tramo bien definido nos confundimos un poco con el camino: había un letrero que decía “a Machu Picchu” y a eso le seguía un camino accidentado que se internaba en la vegetación –boscosa y selvática a la vez.   Al poco rato de estar en ese camino –sin poder ver más que ramas y oscuridad- decidimos volver a la estación de tren y preguntar por dónde debíamos ir.

 

El guardia de la estación nos indicó otro camino, unas escaleras a pocos metros de donde estábamos. Luego de subirlas terminamos de nuevo al lado de la vía, ahí otro guardia nos indicó que debíamos seguir esa vía pero hacia el lado izquierdo –contrario a como lo estábamos haciendo.

Fueron tres horas de fresca caminata hasta llegar a Puente Viejo, en realidad hubiese sido una media hora menos pero nos pasamos la salida, ya que al estar todavía tan oscuro, el letrero que indica ”Puente Viejo” no se veía y nos seguimos de largo, hasta que nos pareció que las cosas no encajaban.

 

No tuvimos ningún inconveniente en el camino, por suerte la luna brillaba con intensidad y nos permitía ver las siluetas de las montañas y los árboles. Caminamos al lado de la vía del ferrocarril todo el tiempo, podíamos oír el río corriendo a lado nuestro y una que otra ave despertando.

 

Cruzamos un puente de láminas que parecía interminable, no podíamos ver más allá de un metro y medio de distancia, pero si escuchábamos claramente la fuerza con la corría el agua debajo de nosotros.

El cielo estaba claro cuando llegamos Puente Viejo, había ya un grupo de turistas esperando a su guía para poder ingresar – ya que él traía los tickets de entrada. Debimos mostrar el pasaporte de cada uno y las entradas. Aún nos faltaba más de una hora de caminata, lo más pesado de la ruta a mi parecer, ya que el camino es de acentuados escalones que te dejan sin aliento en poco tiempo.

 

Al tiempo que nosotros hacíamos ese tramo, pasaron por ahí de 20 autobuses llenos de turistas, a ellos les tomaría unos 10 minutos lo que a nosotros nos llevó hora y media.   El trayecto en autobús de Aguascalientes a la entrada de Machu Picchu cuesta nueve dólares por persona, más otros nueve de Machu Picchu a Aguascalientes; optamos por ahorrarnos esos $36 y caminar.

La mitad de la fila a la entrada
La mitad de la fila a la entrada

Llegamos a la entrada acalorados y con las piernas un tanto acalambradas por las casi cuatro horas y media que caminamos de la hidroeléctrica al sitio. Ya nos esperaba una larga fila y mucho ajetreo de guías y turistas. David notó que además de darte el ingreso – si lo deseas- pueden sellarte el pasaporte, apenas entramos fuimos a por nuestro sello y luego nos unimos a un grupo que estaba empezando su recorrido. Pagar un guía cuesta S/.120 (unos 48 dólares), y los grupos –según escuchamos- pueden ser de unas 7 personas, aunque seguramente eso depende del guía.

 

Lo importante del guía, en este caso, es que hay muchos recovecos y detalles de la historia y el sitio mismo, que a la vista uno puede no notar.   Por tanto, ir con alguien que conozca bien el sitio es un gran paso para hacer de tu visita algo más enriquecedor.   Nosotros saltamos de guía en guía, de grupo en grupo y de explicación en explicación, porque simplemente se nos salía del presupuesto.

Aún no me queda claro cómo fue mi experiencia en Machu Picchu, sólo puedo decir que es un lugar bello, que guarda en cada piedra secretos del imperio al que albergó, sin duda alguna un sitio especial…. Pero estar ahí, se asemeja a visitar un parque de atracciones: olvídate de tener un minuto de calma y “sentir la vibra del lugar”, tomar una bonita fotografía se convierte en un verdadero reto cuando estas entre decenas de personas tratando de hacer exactamente lo mismo que tú.

La explicación de un guía se mezcla con la de los otros tres guías que están alrededor y todo se vuelve algo confuso. Pero bueno… es algo que seguramente tienes en cuenta al visitar un lugar que tiene como tope máximo 4,000 visitantes al día.

David y yo optamos por tratar de huir de los grandes grupos y encontrar en sitio mismo la magia del lugar. En realidad uno se sorprende al ver encaramadas en la altura de la montaña esas construcciones con enormes piedras, acomodadas con tanta precisión. Por ello no faltan teorías que den el crédito a extraterrestres o seres de otros planetas.

Las llamas, que comparten protagonismo con el sitio, son las más solicitadas para fotografías. Solo tocarlas basta para que te des cuenta porqué los textiles hechos con su lana son tan especiales.

 

Algo importante a tener en cuenta, es que para ir al sanitario hay que salir del sitio; eso lo descubrí porque después de más de una hora de estar ahí comencé a buscar un baño y recordé haber visto uno a unos 30 metros de la entrada, pero para ir habría que salir y hacer el ingreso de nuevo. Me topé con dos enormes filas: la primera para entrar al sanitario, la segunda –del mismo tamaño- para entrar de nuevo al sitio. Otra cosa importante a tener en cuenta es que aunque solo vayas al baño, al regreso debes presentar de nuevo el pasaporte y ticket y vuelven a registrar tu entrada en el sistema.

 

Pase un rato sentada a la sombra observando las construcciones, vigiladas por Huaynapicchu, la famosa montaña que se ve en postales y fotografías de Machu Picchu. Mientras, David caminó entre senderos y paredes de piedra.

Salimos de Machu Picchu con tres horas de caminata frente a nosotros, por ahí de once kilómetros que recorreríamos como si no hubiésemos ya pasado por ahí, ya que con luz todo se vería diferente –o al menos se vería.

 

Fuimos descubriendo las caídas de agua, los árboles, las aves, los colores de las montañas y reconociendo Machu Picchu desde abajo.   Lo único familiar eran los aromas, eso seguía igual que en la madrugada cuando pasamos por ahí.

 

Ya de regreso sufrimos algunos golpes, quizá estábamos muy cansados, no levantábamos bien los pies y tropezamos varias ocasiones. Una de las veces casi me levanto la uña de uno de los dedos del pie con la lámina del puente interminable. Y David estuvo a punto de dejar parte del pie al golpearse contra la vía.

 

Por suerte no hubo ninguna lesión de gravedad, aunque sí mucho cansancio. Llegamos a la hidroeléctrica, directo a donde dejamos la Zaigua. Habíamos caminado aproximadamente 10 horas, comenzando a las 3:00am y terminando a la 1:30pm. Pero en vez de dejarnos vencer por el cansancio comenzamos a hacer ruta hacia Pisac. Conducimos hasta que anocheció, eran las 8:15pm cuando llegamos a Ollantaytambo. Aquí pasaremos la noche, por fin vamos a descansar… Ha sido un día bastante peculiar.

 

 

Andrea

Escribir comentario

Comentarios: 4
  • #1

    Merlogaston@ hotmail. Com (jueves, 12 diciembre 2013 22:11)

    Muchas gracias hermanita x tus relatos.....!

  • #2

    Victor (martes, 13 enero 2015 22:42)

    Una pregunta, en que ciudad/pueblo está la hidroelectrica, y la segunda, si quieres subir dos dias seguidos a macchu picchu, supongo que debes pagar dos boletos de entradas no?
    Gracias y gran reportaje.

  • #3

    Zaigua (martes, 13 enero 2015 23:31)

    Víctor, el pueblo más cercano de la hidroeléctrica es Santa Teresa, a 10-15 kms aproximadamente. En cuanto a la segunda pregunta no sabemos, eso es mejor que lo veas en la página oficial de Machu Picchu, ahí vienen todas las tarifas, a lo mejor hay un descuento especial para no pagar dos entradas, que por cierto son bastante caras...
    Un saludo.

  • #4

    Fernanda (lunes, 05 septiembre 2016 11:28)

    Tanto por conocer, yo hare por el Camino inca 4 dias 3 noches, espero todo vaya bien, seguire revisando tu pagina ya que me ayuda mucho en mi futuro viaje que comienza en noviembre de este año. si alguien dese acompñarme en noviembre les alcanzo el codigo que use para reservar desde http://www.camino-inka.com IC50-20016 me ahorre 50 dolares con ese codigo.

Buscar en Zaigua:

Google:  Yahoo:  MSN:
English French German Spain Italian Dutch Russian Portuguese Japanese Korean Arabic Chinese Simplified