Producción de camélidos y cuyes en las comunidades andinas

Anoche llegamos hasta Combapata, al final salimos más tarde de lo planeado de Pisac y llegamos de noche. Se nota bastante el cambio de temperatura, otra vez regresamos al frío. Antes de las 8 de la mañana nos vino a recoger Jeannette a la plaza principal. Jeannette trabaja para Redes Perú, una ONG que trabaja con 22 comunidades en el departamento de Cusco. Esta ONG realiza proyectos muy diversos para mejorar las condiciones de vida de los comuneros. Tienen programas para optimizar la nutrición de los niños, de planificación familiar, violencia familiar, prevención de cáncer uterino y de mama, y producción de camélidos y cuyes entre otros.

 

Después de un copioso desayuno (Andrea se tomó un caldo enorme de gallina y yo un platazo gigante de trucha frita con arroz, patatas y ensalada) al que no estamos muy acostumbrados a esas horas de la mañana, salimos rumbo a Käyno, una pequeña comunidad de 140 personas en la provincia de Canas. Gran parte del trayecto lo hicimos por caminos que no están asfaltados y si a eso le sumamos que tuvimos que subir y bajar montañas en varias ocasiones, el trayecto se nos hizo un poco largo.

Cuando llegamos a Käyno, gran parte de la comunidad y Guillermo nos estaban esperando. Guillermo también trabaja con Redes Perú y todos los días está de una comunidad para otra con Jeannette revisando y evaluando los proyectos de la ONG. En esta ocasión íbamos a tener la oportunidad de observar como medicaban a las alpacas y llamas y una producción de cuyes.

 

Nos presentamos con todos los comuneros presentes uno por uno. Las mujeres llevaban sus trajes típicos (muchas de ellas cargando un bebé a la espalda) y los hombres vestían ropas normales. Enseguida todo el mundo se puso a la tarea.

Primero acorralaron a las llamas y alpacas y los hombres iban agarrando a los animales uno a uno. Las llamas, más grandes, las agarraban por las orejas y las alpacas por el cuello. En una gran jeringa se introducía la medicación que había que administrar vía oral a cada uno de los camélidos. Algunos animales se resistían a ir al “doctor” y provocaban situaciones bastante cómicas para todos, se notaba que se lo estaban pasando bien. Para saber que animal ya había tomado su medicación le embarraban la cabeza o el lomo y así continuaban hasta que todas habían tenido su medicina. Una vez que acabaron con este grupo nos dirigimos hasta otro lugar de la comunidad para hacer lo mismo con otro hato de llamas y alpacas.

Estos animales se esquilan una vez al año (Noviembre, Diciembre o Enero) obteniendo alrededor de 8-9 libras de lana. La lana más codiciada es la de la “Baby alpaca” la primera lana que se le esquila a la alpaca y su valor en el mercado es mayor. Hay diferentes tipos de alpaca y su calidad varía, cuanto mayor es el animal peor es su lana y a mayor altitud también se obtiene mejor calidad en la lana. Uno de los problemas que existe en esta comunidad es que la lana de sus alpacas no es de muy buena calidad y según nos comentaban están buscando financiamiento para comprar varios machos de buena calidad y mejorar así su productividad.

Una vez que acabaron de medicar a las alpacas y las llamas nos llevaron a visitar su producción de cuyes. Hace apenas unos meses la asociación de mujeres de la comunidad (la misma que se ocupa de los camélidos) comenzó con la cría de los también conocidos como conejillos de indias. La carne de estos animales es muy apreciada en toda la región andina debido a su alto índice proteico. Los cuyes se reproducen y crecen con gran rapidez, después de unos 3-4 meses estos animales ya pueden estar listos para la venta. Según nos dijeron en la comunidad, aquí los utilizan para alimentar a sus hijos y si hay excedentes los venden en el mercado. Tanto en la producción de cuyes como en la de alpacas y llamas la ONG Redes Perú los ha estado apoyando desde el principio.

Al terminar de ver ambas producciones nos reunimos todos para comer y hablar sobre los progresos que la comunidad había hecho recientemente. La mayoría de los comuneros únicamente hablaba quechua y Jeannette tuvo que hacer de intérprete constantemente, nuestro quechua es totalmente nulo. Nos hablaron de que  quieren seguir progresando cultivando más hortalizas y aumentando sus producciones de cuyes y camélidos, tienen muchas ganas de ofrecerles las mejores oportunidades a sus hijos.

Para almorzar, algunas mujeres sacaron de las mantas diferentes tipos de patatas, maíz y otras legumbres y nos pusimos a comer todos juntos. Únicamente a nosotros nos ofrecieron un plato con arroz y truchas ya que éramos los invitados. Cada uno se acercaba e iba agarrando lo que quería, todos compartían con todos.

A la hora de marcharnos nos despedimos de todos agradeciéndoles la hospitalidad que habían tenido con nosotros, aquí no necesitábamos de ningún traductor, las caras lo decían todo, incluso nos preguntaban que cuando íbamos a volver, fue una experiencia inolvidable para nosotros.

De regreso dejamos a Jeannette y Guillermo nos llevó a visitar Expo-Canas, una feria nacional agropecuaria que por casualidad se estaba celebrando cerca de su comunidad. Aquí pudimos ver otra clase de alpacas, según nos dijo Guillermo con mejor calidad en su lana, llamas, ovejas, carneros, vacas, toros… Lo que más nos llamó la atención fue la competición de carneros. Había algunos de estos animales que superaban los 100 kilos, carneros enormes que eran evaluados minuciosamente por los jueces. Les revisaban los testículos, la calidad de la lana, la amplitud del pecho, etc. nunca me hubiera imaginado ver un concurso como este, la verdad que se lo tomaban muy en serio.

Cuando nos cansamos de curiosear, Guillermo nos llevó hasta Llalla, la comunidad en la que él, su familia y otras 40 personas viven a las orillas de una laguna preciosa. Según fue cayendo el sol, el frío se fue haciendo evidente y nos tuvimos que arropar con todo lo que pudimos. Guillermo y su esposa nos invitaron a cenar una sopa de quinua, lo que más necesitábamos en ese momento, algo calentito para el cuerpo. En su casa no tienen ningún tipo de calefacción o chimenea y dicen que ya están acostumbrados al frío. Hace apenas unos años les instalaron la electricidad y eso les cambió la  vida. El problema es que es carísima teniendo en cuenta el poco tiempo que la utilizan y que no tienen ningún electrodoméstico salvo una televisión.

 

Acabamos de cenar y vamos a meternos rápidamente debajo de las mantas, el paisaje es increíble ya que ayer fue luna llena y hay mucha luz, sin embargo el frío nos está empujando adentro de la Zaigua.

 

David

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Comentarios: 1
  • #1

    PILAR FORTES (martes, 24 marzo 2015 22:18)

    Muchas gracias por compartir tu historia, disfrute mucho leyendo.
    Un saludo, desde Cantabria.

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