Pipa: nadando con delfines!!

Nuestra llegada a Pipa no fue tan benévola como la esperábamos: la camioneta está fallando cada vez más, no tiene potencia, y eso combinado con las tantas cuestas arriba que hay en el camino hacia Pipa y dentro del pueblo mismo, dan como resultado mucho estrés.

 

Llegamos poco antes del atardecer, así que debíamos encontrar un lugar donde estacionar para pasar la noche tan pronto como fuese posible. 

Pipa es un pueblo pequeñito, montado entre laderas; con calles adoquinadas en extremo angostas, que suben y bajan conforme avanzas.

 

A pesar de lo pequeño, el pueblo está saturado de posadas, tiendas, restaurantes y cualquier cosa que se pueda relacionar con turismo. 

Avanzar por esas calles en vehículo es un reto: esquivando gente, baches y otros autos, entre colinas, topes y curvas demasiado cerradas.

 

Lo que nos complicó mucho la existencia fue el hecho de que en gran parte del pueblo–digamos, todas las calles que ves al llegar y que parecen ser el pueblo entero– está prohibido estacionar; así que dimos vueltas y vueltas por los recovecos de calles hasta dar con un chico que nos recomendó La Playa del Amor, el sitio de surf de Pipa. Dijo que fuéramos allá, sería el único lugar en que tuviésemos espacio para aparcar sin tener que pagar, “Allá es a donde van las casillas, ahí es a donde llegan los argentinos”.  Cuando mencionó a los argentinos supimos que estaba hablando del sitio que buscábamos.

 

Pero Playa del Amor no fue tan romántica como suena.  La tarde estaba cayendo y al mismo tiempo los mosquitos comenzaban a  llenar el aire. La playa es muy linda, pero con grandes olas y rocas, además de que queda debajo del cerro sobre el cual está el estacionamiento….y el pueblo., así que la veíamos a distancia. No había un solo argentino allí, ninguna casilla rodante, no había nadie excepto los surfers que se estaban yendo.

 

A pesar de que teníamos un buen espacio que nos garantizaba sombra por la mañana, decidimos regresar al pueblo, ya que la idea de quedarnos en completa oscuridad, sin corriente de aire y llenos de mosquitos a las 6 de la tarde no sonaba demasiado tentadora.

 

Al salir de Playa del Amor optamos por al lado contrario del pueblo, como dirigiéndonos  a las afueras, y a las pocas cuadras encontramos nuestro lugar detrás de un tráiler, en una calle que da a una privada.  Más hacia donde vive la gente de Pipa. 

 

 

Salimos a pasear un rato pero terminamos agotados de lo que había sido el día, y la verdad, sin muchas expectativas de lo que ofrecería Pipa. Pero esta mañana definitivamente despertamos con el pie derecho. 

Bahia Golfinho
Bahia Golfinho

Además de Playa del Amor, al pueblo lo rodean la playa del centro y dos bahías.  Lo que más se conoce de Pipa es que a sus aguas llegan delfines todos los días y puedes nadar con ellos de manera totalmente libre!

 

Hoy preguntamos a un hombre cómo llegar a donde estaban los delfines pero nos dijo que solo era posible verlos si tomábamos un tour en bote.

 

Recordamos que nos habían dicho que los delfines llegaban a la playa y no hacía falta pagar nada a nadie y tampoco tomar ningún tour.  Así que preguntamos a alguien más y entonces obtuvimos una respuesta más honesta: nos indicó cómo llegar y a qué hora debíamos ir.

 

 

Los delfines llegan a las bahías con la marea baja, así que apenas comenzó a bajar  la marea comenzamos a caminar hacia allá.  El camino es un tanto accidentado porque está lleno de rocas, pero es totalmente transitable siempre y cuando se tenga en cuenta la marea, ya que al subir ésta hace que sea imposible el paso. 

Hicimos una caminata–lenta y relajada–de unos 30 minutos hasta llegar a la bahía. Dejamos nuestras cosas a la sombra de la roca que rodea la bahía y nos metimos al agua por un buen rato. Cada vez llegaba más gente, pero aun así las cosas se mantuvieron bastante tranquilas.

 

De pronto vimos en el agua muy cerca de la orilla una aleta, luego otra; asemejaban las de un tiburón, pero cuando arqueaban el dorso y salían poco más del agua podía verse perfectamente que eran delfines. Habían llegado!

 

Entramos al agua y pudimos nadar a muy poca distancia de ellos–a diferencia de quienes tomaron el tour y que solo podían verlos desde el bote. Aparecían y desaparecían, a veces cerca, a veces lejos. Daban vueltas y saltos mientras pescaban a poca distancia de todos los que los observábamos.

 

Fue algo emocionante y muy lindo, verlos en libertad yendo y viendo a su antojo. Llevarse la sorpresa de que un delfín salga del agua a poca distancia de ti cuando menos lo esperas, es una sensación incomparable.

Nos quedamos ahí hasta poco antes de que comenzara a caer la tarde y regresamos felices de la vida y muy cansados por todo el tiempo que pasamos en el agua.

 

Por la camioneta nadie nos ha molestado, así que definitivamente encontramos el sitio adecuado.

 

Ahora vamos a regresar al pueblo a conectarnos un rato en una cafetería que encontramos con wifi, vamos a pasear un poco y a llamar a un contacto que nos dio Felipe de Club VW de Maceió, de un mecánico en Natal que nos puede ayudar con la Zaigua–crucemos los dedos.

 

Hemos terminado nuestro día más que satisfechos con nuestra nadada al lado delfines, eso ha hecho que se nos olvide hasta lo complicado de las callesitas de Pipa!

 

Andrea

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Comentarios: 4
  • #1

    Marisa (miércoles, 19 octubre 2016 07:07)

    Hola muy buena tu descripción de los hechos el tema es que no nos contás como llegar a esa bahía y tampoco la hora y fecha en la que fuiste. Si pudieras ser más precisa Andrea estaría genial.

  • #2

    Zaigua (jueves, 20 octubre 2016 20:39)

    Marisa, desde Pipa hay que ir caminando por la costa hasta llegar a la playa. La mejor hora para ir dependerá del horario de las mareas, lo más importante es ir con marea baja y regresar antes de que suba la marea otra vez ;)

  • #3

    Micaela (miércoles, 14 diciembre 2016 10:08)

    Holaa!! Me encanto leer esto. Mi sueño es nadar con delfines y tengo un viaje programado para Natal en Enero.
    Espero tener la suerte para ver a los delfines y disfrutar de ello.
    La marea baja se da a una cierta hora o no depende de la hora?

  • #4

    maki (miércoles, 21 diciembre 2016 20:58)

    Que linda anecdota!!

    Mica, yo tambien quiero ir en enero a natal.. si te parece coordinamos..

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